Por: Desiree Diaz Peña.

La Policía Nacional de Colombia ha experimentado una evolución significativa en sus procesos pedagógicos y de formación. Bajo el liderazgo de la teniente coronel Viviana Patricia Consuegra Bolívar, directora de la Escuela de Policía Metropolitana de Bogotá, la institución demuestra un compromiso inquebrantable con la profesionalización de sus uniformados para brindar un mejor servicio a la ciudadanía.

Una universidad con altos estándares de calidad

Teniente Coronel Viviana Patricia Consuegra Bolívar, directora de la Escuela de Policía Metropolitana de Bogotá, en RadioSur 106.4 FM informativo Agenda Sur.

Ubicada en el barrio Fátima, en el sur de Bogotá, la Escuela de Policía Metropolitana es una de las 29 sedes de la Dirección de Educación Policial, entidad reconocida como una Institución de Educación Superior (IES) en camino a convertirse en universidad. El programa bandera de esta sede es el Técnico Profesional en Servicio de Policía, título con el que se gradúan los hombres y mujeres que salen a vigilar las calles del país.

La educación impartida no tiene nada que envidiarle a la vida civil. Los programas académicos están regidos bajo los mismos estándares de alta calidad que el Ministerio de Educación le exige a cualquier universidad tradicional. Actualmente, la Dirección de Educación Policial se encuentra en proceso de renovación de su acreditación de alta calidad, garantizando así la excelencia académica.

Tecnología de punta al servicio del entrenamiento

Uno de los mayores avances en la formación policial es la incorporación de herramientas tecnológicas. La escuela cuenta con un avanzado simulador de realidad virtual donde los estudiantes, mediante el uso de gafas especiales, pueden enfrentarse a casos de policía con un nivel de inmersión total.

Además, se ha implementado un polígono virtual que utiliza armas de fuego reales adaptadas con un sistema de gas, lo que permite realizar maniobras auténticas frente a una pantalla. Esta innovación no solo mejora la idoneidad de los uniformados en el uso de las armas, sino que representa un ahorro sustancial de recursos del Estado al disminuir el gasto en costosa munición real.

Nueva normatividad, derechos humanos y formación continua

La preparación del policía no termina cuando sale de la escuela. A partir del cambio normativo del 2021, la carrera policial exige una actualización permanente. Los patrulleros ascienden de manera transversal y pueden obtener distinciones económicas cada cinco años, siempre y cuando mantengan un comportamiento intachable, sin sanciones penales o disciplinarias, y aprueben sus cursos mandatorios.

La escuela ofrece cursos vitales como el manejo del Sistema Táctico Básico (CTAP), que garantiza que un procedimiento se realice con los mismos estándares en Bogotá, Chocó o Amazonas. De igual forma, se hace un fuerte énfasis en los derechos humanos y en el empleo de dispositivos menos letales, como el Taser, para reducir al máximo el uso de armas de fuego. A medida que los uniformados avanzan en su carrera hacia rangos superiores, deben realizar estudios tecnológicos, especializaciones e incluso un pregrado en administración policial. Actualmente, la institución proyecta la creación de programas de doble titulación y la homologación de materias con otras universidades para beneficio de sus integrantes.

Un referente que exporta conocimiento al mundo

Teniente Coronel Viviana Patricia Consuegra Bolívar, directora de la Escuela de Policía Metropolitana de Bogotá.

Las altas capacidades de la Policía Nacional han convertido a Colombia en un referente académico internacional. La Escuela de Policía Metropolitana de Bogotá lidera la exportación de metodologías, como el método de intervención táctico operacional, a países como México, Ecuador, República Dominicana, El Salvador, Costa Rica, Perú, Panamá y Honduras.

Vocación y sacrificio

Ser policía no es un trabajo cualquiera; requiere una disponibilidad absoluta, trabajando las 24 horas del día, los 7 días de la semana en pro de la comunidad. Como lo destaca la teniente coronel Consuegra, quien cuenta con 23 años de servicio, se trata de una vocación profunda que exige amar la profesión para que el enorme sacrificio que conlleva se haga de corazón.

En definitiva, la misión central de la Escuela de Policía Metropolitana de Bogotá se resume en el firme propósito de “formar líderes policiales con excelencia académica, sentido humano e innovación permanente para servir a la comunidad y contribuir a la construcción de un país más seguro, incluyente y democrático”.