Por RadioSur 106.4 FM/Fundación Comunikate

En el marco de los 25 años de BibloRed y la edición 17 del Festicine, la iniciativa ‘Voces del Sur’ visibiliza cómo la red de bibliotecas públicas trasciende los libros para convertirse en hogares hospitalarios, entornos seguros y escenarios de formación ciudadana para la infancia y la juventud.

En las localidades del sur de Bogotá, las bibliotecas públicas están redefiniendo de raíz su papel en la vida cotidiana de los barrios. Más allá de su concepción tradicional como depósitos silenciosos de libros, estos espacios se han consolidado como escenarios vivos de encuentro, formación y afecto comunitario. A través de la iniciativa Voces del Sur: Bogotá y BibloRed en Sintonía —impulsada por la Fundación Comunikate y transmitida en el programa Agenda Sur de RadioSur 106.4 FM—, la comunicación comunitaria y la labor bibliotecaria se unen para visibilizar el trabajo territorial descentralizado que acerca la oferta cultural a sectores históricamente segregados, otorgando la palabra a sus verdaderos protagonistas.

En este panorama, las bibliotecas públicas de la red distrital abren sus puertas para posicionarse como “hogares hospitalarios” y entornos de cuidado y protección para la infancia, la adolescencia y sus familias. La articulación entre mediación cultural, cine y dinámicas de barrio demuestra que la cultura no es un lujo accesorio, sino un derecho y una herramienta estratégica para reconstruir la confianza colectiva, prevenir violencias y tejer ciudadanía plena desde los primeros años de vida.

“Hemos a lo largo de estos 25 años, justamente hemos procurado que las bibliotecas sean hogares también para la ciudadanía y hogares como lugares hospitalarios en los que todas las personas pueden encontrar como un refugio por medio de los libros, de las lecturas, de nuestros ejercicios de mediación, pero también por medio del encuentro entre las personas.” — Liset Sandoval, Profesional Coordinadora de Programación Cultural de BibloRed.

Esta concepción de la biblioteca como refugio cálido y espacio protector encuentra en el lenguaje audiovisual una herramienta pedagógica excepcional para detonar la conversación horizontal y fortalecer los vínculos afectivos en la comunidad.

La Alianza: 25 Años de BibloRed y la Edición 17 de Festicine

Liset Sandoval, Profesional Coordinadora de Programación Cultural de BibloRed en entrevista con Desiree Díaz de RadioSur 106.4 FM

La celebración de los 25 años de la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá (BibloRed) se vincula de forma estratégica con la versión número 17 del Festival de Cine de Infancia y Adolescencia (Festicine / Luminfest). Lejos de constituir un mero cruce de agendas, esta alianza busca descentralizar el acceso a producciones cinematográficas internacionales de alta calidad narrativa y técnica, llevando selecciones pensadas para diversas etapas de la vida a las bibliotecas del sur de la ciudad.

Para preparar a las audiencias y generar expectativa ante la muestra oficial del festival, la programación se estructuró en dos fases complementarias. El prefestival exhibe una selección destacada de las producciones que integraron la muestra de la edición anterior (2025), sirviendo como abrebocas temático para introducir a las comunidades en los ejes conceptuales que guiarán la edición principal.

Más allá de la coordinación logística entre ambas etapas, el propósito fundamental de esta alianza estriba en garantizar que la proyección en pantalla no se quede en la simple contemplación, sino que se convierta en una experiencia formativa y reflexiva.

“El Cine También se Lee”: Alfabetización Audiovisual, Derechos y Medio Ambiente

Dentro de la visión pedagógica compartida por BibloRed y Festicine, el cine se comprende como un lenguaje complejo susceptible de ser “leído”, analizado y apropiado colectivamente, distanciándose de la perspectiva del audiovisual como simple entretenimiento comercial o consumo pasivo. Cada sesión en las bibliotecas articula la proyección de un bloque de 4 a 5 cortometrajes con un espacio posterior de cineforo orientado a la deliberación pública.

Estas dinámicas igualan la palabra entre los asistentes: los niños, niñas y jóvenes comparten sus interpretaciones en el mismo plano de validación que sus familias, padres y cuidadores. De este modo, los adultos significativos no solo acompañan la actividad, sino que participan de un ejercicio intergeneracional donde se revisan roles, afectos y pautas de cuidado.

  • Apreciación del lenguaje cinematográfico: Estimula la alfabetización audiovisual de las audiencias, enseñándoles a interpretar las imágenes, descodificar narrativas y comprender realidades sociales de diversas partes del mundo desde una postura crítica.
  • Cineforos intergeneracionales: Equiparan el diálogo entre las infancias, la juventud y sus cuidadores y cuidadoras, construyendo un entorno plural donde las familias escuchan activamente las percepciones infantiles y relacionan las historias del cine con la cotidianidad de sus barrios.
  • Enfoque de derechos y medio ambiente: Sitúa en el centro de la discusión el reconocimiento de las infancias y adolescencias como sujetos de derecho, abordando problemáticas contemporáneas como la diversidad cultural, el cuidado de la naturaleza y la convivencia ciudadana.

Esta metodología de “leer” colectivamente el audiovisual transforma la relación con el conocimiento y motiva a los jóvenes a adueñarse de los espacios físicos de las bibliotecas de forma cotidiana.

Bibliotecas como Espacios Seguros y Desmontaje de Estereotipos Juveniles

Las bibliotecas públicas del sur de Bogotá han desmontado activamente los prejuicios sociales que suelen estigmatizar a la población adolescente. Frente a las narrativas hegemónicas que sostienen que a la juventud “no le interesa la cultura, no lee, no habla y no participa”, la labor diaria en las salas de lectura demuestra una realidad opuesta: los jóvenes buscan espacios de expresión donde no sean juzgados y donde sus lenguajes urbanos sean acogidos con dignidad.

Al ser reconocidas como territorios seguros, las bibliotecas se han transformado en escenarios de encuentro informal donde las juventudes construyen comunidad y tejen redes de protección frente a las violencias del entorno.

Contrastes de la Juventud en la Red de Bibliotecas

  • Estereotipos Comunes sobre la Juventud:
    • “A los adolescentes no les interesa la lectura, el arte ni los espacios culturales.”
    • “Los jóvenes no participan, no expresan sus ideas ni se integran en procesos comunitarios.”
    • “La juventud no sabe habitar los equipamientos públicos de forma constructiva.”
  • Realidades Observadas en BibloRed:
    • Apropiación cultural diversa: Grupos de adolescentes habitan las bibliotecas para ensayar coreografías de K-pop, practicar skate o reunirse a dialogar sobre sus aficiones e inquietudes.
    • Participación y voz crítica: Al habilitar metodologías horizontales, responden con análisis agudos sobre su papel en la ciudad y la defensa de sus derechos.
    • Refugio y tejido de amigos: Reconfiguran la biblioteca como un espacio seguro para el afecto, la amistad y el resguardo de las dinámicas de vulnerabilidad urbana.

No obstante, para alcanzar a quienes no acuden habitualmente a sus instalaciones, la red bibliotecaria no espera de manera pasiva en sus salas, sino que se despliega activamente hacia el territorio.

Extensión Bibliotecaria y la Niñez como Protagonista Ciudadana

Para garantizar la equidad en el acceso a los derechos culturales, BibloRed implementa la estrategia de extensión bibliotecaria. Esta labor de itinerancia desplaza a los equipos de mediación hacia colegios, comedores comunitarios e instituciones locales, expandiendo los bordes físicos de la biblioteca para encontrarse con la ciudadanía en su propio entorno.

En el marco del festival, esta estrategia adquiere un valor formativo crucial al promover un cine concebido “por, con y para” las infancias. No se trata únicamente de exhibir películas dirigidas al público infantil, sino de destacar contenidos donde niños, niñas y adolescentes han participado activamente en la creación, realización y actuación. Esta apuesta pedagógica los reconoce como agentes sociales con capacidad de incidencia, visión crítica y saberes valiosos para la comunidad.

  1. Representatividad en la pantalla: Las niñas, niños y jóvenes se observan reflejados en relatos donde las infancias son protagonistas de sus propios contextos y transformaciones, fortaleciendo su autoestima y sentido de pertenencia.
  2. Reconocimiento como sujetos de derechos: Se habilitan canales formales de escucha activa que validan la voz, los conocimientos y las propuestas de la niñez frente a sus familias, instituciones y educadores.
  3. Construcción de comunidad y tejido social: Las reflexiones colectivas surgidas de la experiencia audiovisual permean la vida cotidiana familiar y barrial, promoviendo formas de convivencia basadas en el respeto mutuo, la empatía y la solidaridad.

Esta dinámica de apropiación social en el territorio reafirma la importancia de registrar y difundir las iniciativas periodísticas comunitarias que documentan la transformación cultural en Bogotá.